viernes, 10 de enero de 2014

melodia


Melodía

Alma tranquila y acogedora…

Silenciosa en su caminar, marca un compás desigual…

Su entonación más musical es comparable con el ritmo de mi corazón…

Alza mi imaginación, que se prepara para un directo casual…

El nerviosismo de mi garganta, corta las cuerdas vocales dejándola sin habla…

Muda estoy ante un paisaje invernal…

La vida queda dormida y escondida ante un altar sin esperanza…

Las inquietudes están a flor de piel…

Y el estatus de mi personaje, queda impresionado por dicha nostalgia acogedora…

Todo es impredecible en mi sistema esquematizado…

Irreversible, la nota musical más alta, es mi ira, que se acoge al silencio tenue de dicha melancolía…

La melancolía es pegadiza, y disimula su estar escondiéndose entre rejas…

Allí la protección es extrema, no permite daños colaterales…

Pero el frio paraliza su kilometraje cuyo recorrido es elevado ante una vida sin frutos recogidos…

Los lamentos se escuchan mediante ecos que rompen la barrera de sonido…