jueves, 11 de septiembre de 2014

Enloquecida cabeza

Enloquecida cabeza
Liberarme de ti…
De tu esencia bendita…
De tu veneno perenne…
Cavilando entre tus estigmas, marcas mi rostro…
Loca quedo entre pensamientos, que sin saber de dónde proceden, me inundan de soledad…
Esta lejanía, me pierde entre lugares oscuros donde la luz queda lejos…
Dejando a un presente poco establecido…
Ahora que llegas con esa fuerza que te caracteriza, déjame hablarte, escucharte y sentirte…
Tu que llamas a mi interior, deja que el fuego arda aquí dentro…
El dolor desaparece contigo, es todo como una fantasía que queda muy alejada de mis sueños…
Me acerco a mi enloquecida cabeza, paralizas cuerpo y mente quedando derrotada ante el olvido…
Las sabanas de mi cama quedan cansadas de las lágrimas que quedan plasmadas en ellas, y de este cuerpo frágil, que queda paralizado por el miedo de un futuro incierto…
Tú fuiste mi maestra…
Ahora canalizo estas inseguridades ante esta vida cruel que me has enseñado…
Ahora que sufro, orgulleceré…
Ya no existe esperanza, he perdido esta guerra que empecé por una soledad buscada por mi insensatez…