martes, 3 de noviembre de 2015

Desorientada

Desorientada
Profundizo en la mañana, que sin luz en el día se presenta…
Atrás quedaron los recuerdos y el calor de tus abrazos…
Comienza la noche y con ella la oscuridad, despertando  en mi nuevas sensaciones…
Insinuadas las sombras y con ellas los acertijos de esta mente marchita…
Sin respuestas voy divagando las incógnitas de un pasado presente…
A gritos te llamo soledad, a gritos te reclamo…
Tu respuesta es desafiante, pero tu compañía gratificante…
¿Quien pudiera entendernos?
Nuestra alianza persiste…
Locura aparente y templanza interior…
Guía de los acordes de mi corazón, los que te reclaman día a día, esperándote fiel compañera…
Me siento como una guitarra desafinada, un subir y bajar de notas, como suben y bajan mis sentimientos en las mañanas frías…
Ahora que no estás, que dejas esa sed insaciable que seca mi garganta, solo queda la tristeza…
Por ti dejaron mis sueños de existir y ahora la protagonista y despiadada soledad coge su protagonismo…
Frágil ante una caricia, a punto de partirme, quedando perpleja ante tales acontecimientos, tan extraños como tu despedida…