jueves, 16 de marzo de 2017

La enredadera

La enredadera
Vacío el que dejaste en mi corazón, el,  que palpitaba acorde con tu latir, ya no existe esa melodía continua…
Ahora ya todo es reflejo de mi imaginación perdida…
Esa música llenaba mis días con un amor incansable, el que yacía entre tú y yo…
Termino con una frecuencia en el que la sintonía desafinaba cada vez  que te alejabas…
Hay silencio, no termino de acostumbrarme a él…
A él, que bailaba al son…
Tu soledad que ahora marcas el descompás de mi corazón búscame de nuevo esa melodía que habitaba en mi corazón…
En un olvido que no termina de desahogar  estas lagrimas que mojando mi rostro son reflejos de tu silueta…
Esa que hacía que quedase parada en el tiempo, ya que ese es el tiempo y la visión que quería el resto de mis días…
Te fuiste con la pena de la rutina, esa que marchito nuestros días…
La asiduidad del momento, ya no era conforme a mi esperanza…
Quisiera coger ese retrato que tengo en mi cabeza, dibujarlo y que sea perenne en mi camino vacio ahora por tu ausencia…
Crezco entre enredaderas, que  lían mi alma en este tiempo invernal que no termina de despertar el deseo de volver a andar…